El vino es una bebida clásica y elegante que cada vez encuentra más gourmets en nuestro país. Muchos amantes del vino sueñan con tener su propia bodega. Sin embargo, los botelleros impresionantes y prácticos permiten crear un sustituto incluso en un espacio pequeño.
En primer lugar, sería aconsejable empezar por designar el espacio en el que expondremos nuestra colección de vinos. Dependiendo de nuestras necesidades y posibilidades de arreglo, puede ser un rincón bastante grande o simplemente un trozo de pared vacía o una superficie lisa en una estantería o armario. El mercado también abunda en pequeños botelleros móviles cuya ubicación se puede cambiar a voluntad. Esta es la solución perfecta para pisos pequeños. En tales casos, la forma universal, simple y visualmente ligera también funcionará mejor.
Un botellero, especialmente uno que exhibe una colección impresionante, es un elemento de diseño que añade clase y prestigio a un interior. Funcionará bien en la cocina o el comedor, así como en un lugar representativo en el salón. Adaptado a la disposición y atractivo en su forma, evocará aprecio y admiración en los invitados. Sin embargo, no hay que olvidar que es ante todo un accesorio práctico para almacenar las bebidas correctamente. Por lo tanto, si queremos disfrutar de su excelente sabor, la compra de un botellero será aconsejable.
La forma sencilla de la botella y la forma correcta de almacenarla (horizontalmente, ligeramente inclinada con el corcho hacia abajo) crean el telón de fondo perfecto para la creatividad de los diseñadores de muebles y accesorios de utilidad. De ahí que los botelleros adopten tantas formas, desde completamente simples, incluso austeras, hasta formas muy elaboradas, originales o divertidas. Como resultado, el botellero puede convertirse casi en una obra de arte y una maravillosa decoración y característica en el hogar.
Al elegir un botellero, es aconsejable seguir un estilo y materiales particulares, para que el botellero se integre armoniosamente con su interior. En interiores modernos y minimalistas, los soportes de metal ligeros y calados y las formas sólidas y geométricas, también hechas de materiales bastante inusuales como el plástico, funcionarán bien. Las construcciones transparentes o muy delicadas, que crean la impresión de botellas suspendidas en el aire, así como las formas inusuales, extrañas y los colores vivos también lucirán geniales aquí.
Aquellos que prefieran interiores de estilo clásico o un ambiente escandinavo cálido y moderno, sin duda se interesarán por los botelleros de madera tradicional. La madera y el vino forman la pareja perfecta y siempre van de la mano. Aquí, por ejemplo, puedes optar por soluciones sólidas, elegantes y clásicas. Los accesorios o acabados metálicos añaden un toque moderno. Sin embargo, los botelleros de madera también pueden adoptar una forma decididamente más rústica e informal. En interiores escandinavos, eclécticos e industriales, las construcciones hechas de tablas en bruto o los populares europalets lucirán geniales. Un botellero divertido e inusual animará cualquier habitación.

