Limpieza de ventanas, aspirado, abrillantado de suelos. Además, una montaña de basura que sacar. Y aún tienes que pulir tu vajilla de boda y el cristal heredado de tu abuela. Cada año, la limpieza de Navidad nos cuesta mucho tiempo y esfuerzo. Y se puede hacer de una manera más sencilla. Y no necesitamos un ejército de ayudantes. Todo lo que necesitas es el horario adecuado y algunos aparatos ingeniosos.
Una buena organización es fundamental. ¡Así que tracemos un plan de acción! Debe ser detallado y, sobre todo, escrito. Es fácil olvidar cosas durante la ajetreada temporada festiva. También será una gran motivación: «Hagamos lo que podamos», como dijo el poeta. Así que planifiquemos cada día meticulosamente. Si tienes algunos voluntarios en casa, asígnales tareas también. El horario debe publicarse en un lugar visible. Cuélgalo en la nevera o en un tablero magnético, que también puede servir para la lista de compras navideñas.
La limpieza de Navidad comienza por deshacerse de las cosas que ya no necesitas. Tirar la chatarra innecesaria te dará espacio extra y un poco de energía positiva. Una limpieza general requiere que miremos en lugares que normalmente son inaccesibles. Mueve los muebles y levanta los sofás para declarar la guerra al polvo que se acumula allí. No olvidemos también las paredes y el techo. Podemos barrer las telarañas con un cepillo largo, pero ¿qué pasa con una pantalla de lámpara delicada? No tienes que subirte a una escalera con un paño en la mano, usa un plumero de microfibra suave con mango extensible para llegar incluso a los rincones más lejanos. También puedes usarlo para limpiar fácilmente los rieles de las cortinas que cuelgan alto. Y no tienes que meterte en la bañera para limpiar los azulejos del baño. Y olvídate de los taburetes peligrosamente inestables. ¡En lugar de intentar mantener el equilibrio, seamos ingeniosos! Usa el limpiador telescópico para limpiar cada azulejo, de forma rápida y sin esfuerzo. No dejes que las juntas sucias o las grietas sin limpiar arruinen tu trabajo. Equípate con pequeños cepillos para las zonas de difícil acceso.
Las escobas y los productos de limpieza adecuados también serán útiles al limpiar.
Marcar las tareas completadas en la lista será muy divertido y, al mismo tiempo, te motivará para seguir adelante. La constancia y una buena organización te permitirán abordar la limpieza a tiempo. De esta manera, podrás poner la mesa sin prisas en Nochebuena, regar las flores mientras esperas a tus invitados o doblar servilletas decorativas.


Todos sabemos que ordenar es un trabajo tedioso, mientras que desordenar lleva solo un momento. Basta con guardar algunas cosas a toda prisa por la mañana, y en unos días no quedará rastro de tu limpieza. Así que recuerda ser autodisciplinado. Las cestas decorativas y los organizadores sin duda te serán útiles: no solo ocultarán montones de trastos, ¡sino que serán una gran decoración para tu hogar!
Y la cocina es más fácil de mantener ordenada con un compostador doméstico.


