La elección del color de las paredes y los accesorios parece bastante trivial. Al fin y al cabo, pocos somos conscientes del poder de los colores que nos rodean. Mientras tanto, cada tono tiene un efecto significativo en nuestro cuerpo. Entonces, ¿qué elegir: un gris suave o un rojo intenso? ¡Lo hemos comprobado!
El azul sutil recuerda a un cielo sin nubes o a un mar en calma. Y eso es exactamente lo que es: ligero y relajante. Nos pone de buen humor, nos calma y sosiega los nervios. Los accesorios en este color aportan frescura y un toque de calma al hogar. Funcionarán en prácticamente cualquier interior, pero los recomendamos especialmente para el dormitorio, ya que este color tiene un efecto calmante y favorece la relajación. Aquí, la ropa de cama azul, como la ropa de cama Hush de Ferm Living, será de gran ayuda.


El púrpura sensual y saturado funciona bien en el dormitorio.
El púrpura es un color misterioso, profundo y enigmático. Al mismo tiempo, está lleno de delicadeza y elegancia. ¿Qué efecto tiene en nuestro estado de ánimo? Calma eficazmente, sosiega, desarrolla la intuición y estimula la creatividad. Como tiene un efecto calmante sobre el sistema nervioso, también es perfecto para el dormitorio. Sin embargo, un exceso de púrpura es desaconsejable; es mejor reemplazar las paredes púrpuras con accesorios de este color o pintar la pared en un púrpura ligeramente roto, un color pastel claro o grisáceo. Los paneles calados Stixx en este color también serán una decoración interesante y una forma de dividir el interior.


El rojo estimula la creatividad y el pensamiento creativo.
El rojo, al igual que el naranja, es un color muy positivo que nos motiva a la acción. Estimula el pensamiento creativo e incluso aumenta la confianza en uno mismo. Los diferentes tonos de rojo tienen un efecto intenso en nuestros sentidos y promueven la actividad, por lo que son ideales para los lugares donde trabajamos, como las oficinas. Aquí también, sin embargo, la cantidad de este color no debe exagerarse, ya que demasiado rojo puede causar irritabilidad y agotamiento. Los suelos o paredes de fuego no son la mejor idea. En su lugar, los accesorios pequeños, pero llamativos, son la clave.


El verde es considerado el color de la armonía y la tranquilidad. Inspira confianza y nos permite relajarnos. En un entorno verde, es mucho más fácil recopilar nuestros pensamientos y calmarnos después de un día difícil. Sus tonos son, por lo tanto, propicios para las habitaciones que se utilizan para el descanso diurno. También funcionan bien en las habitaciones de los niños, especialmente en aquellos con un poco de hiperactividad.


El amarillo es el color del sol y la alegría. La mayoría de nosotros incluso nos sentimos genial rodeados de él. Nos da energía, nos anima a pensar e incluso favorece la concentración. Después de un día ajetreado y estresante, alivia rápidamente la tensión y mejora nuestro estado de ánimo. Los accesorios amarillos son perfectos para cualquier cocina, donde compensarán el color frío de los electrodomésticos y los suelos. Aunque hoy en día podemos encontrar el amarillo en todas las habitaciones, no hace mucho era un color reservado para las cocinas.


