Una fresca ensalada de verduras o un pato con ciruelas son platos que a menudo lucen impresionantes en nuestra mesa. Sin embargo, incluso el pastel de carne más común puede deslumbrar con su apariencia. Basta con decorar el plato o el propio manjar adecuadamente para que sea un festín tanto para el paladar como para la vista.
Cuando vemos programas de cocina, cada plato se ve de lo más apetitoso: los profesionales le dan muchísima importancia al efecto visual. Desde nuestra perspectiva, colocar dos zanahorias mini y rociar unas gotas de salsa sobre el plato puede no parecer gran cosa, y sin embargo... ¡puede hacer maravillas! Así que basta con usar unos cuantos trucos, por ejemplo, mantener la moderación y no temer a los espacios vacíos en el plato. De esta forma, acentuamos la composición, que resulta ser crucial. Elija el tamaño adecuado de plato o fuente, preferiblemente para que al menos su borde quede libre. ¡A partir de ahora, lo que cuenta es el minimalismo y la estética!


Para que nuestro plato sea una delicia, podemos jugar con la salsa para decorar el plato. Aunque al principio exista un gran riesgo de no obtener un efecto satisfactorio, ¡la práctica hace al maestro! A veces, unas pocas gotas de salsa y el plato en el que vamos a servir la comida adquiere un carácter completamente diferente. Para facilitar la tarea, usemos los utensilios adecuados, disponibles en cualquier cocina. Puede ser una espátula de lo más común, pero una cuchara también servirá, ¡e incluso mangas pasteleras y jeringas para repostería! Al principio, debemos hacer una gota de salsa, pero es importante recordar su densidad adecuada, ya que no debe ser demasiado líquida. Luego, use una espátula o una cucharadita para extenderla sobre el plato, de modo que se forme una línea imprecisa con la salsa. De esta manera podemos crear diferentes formas, ¡todo depende de nuestra imaginación!
Para servir...
Las comidas secas son ideales para decoraciones hechas con verduras. Un producto muy agradecido parece ser la zanahoria, con la que podemos crear varios tipos de flores, como rosas. Se forman cortándola en cuadritos y desprendiéndola con sutileza. Para crear una composición así, vale la pena preparar primero las herramientas adecuadas. Sin duda necesitará tijeras y cuchillos especiales, así como instrumentos para hacer espirales de verduras y para ahuecar los nidos de semillas. Varios ralladores y cortadores le serán muy útiles. Un pelador creará delicadas variaciones florales: cortamos finas rodajas, por ejemplo, de pepino, y luego las enrollamos, creando pétalos de la flor que elijamos. Podemos usar muchos tipos de verduras, por ejemplo, cebollas, pimientos, rábanos o tomates. La variedad de opciones hace que nuestro plato sea muy colorido.
A partir de ahora, la decoración del plato no tiene por qué llevar demasiado tiempo. Recordemos que incluso un simple espolvoreado con hierbas, frutos secos o semillas de calabaza y girasol mejorará el efecto visual de nuestro plato. Además, es una idea ideal para regar un aderezo elegido, lo que le dará al plato no solo valores estéticos sino también sabor. Los frutos secos se pueden servir enteros o desmenuzados. Serán adecuados diferentes tipos de frutos secos, como nueces, avellanas, macadamias y anacardos. Usemos eneldo, perejil, hojas de albahaca y menta: el verde en el plato siempre luce bien y evoca agradables asociaciones.


Recordemos que al servir nuestro plato, la composición es lo que más cuenta. Así que planifiquemos la disposición adecuada de cada ingrediente y hagamos todo lo posible para presentarlo de la mejor manera. Cuando preparamos un plato con arroz, podemos darle forma en un plato con un bol. De esta manera, se creará un montículo uniforme, y al fin y al cabo, lo que nos importa son las formas agradables. Por otro lado, si la salsa juega un papel importante en nuestro plato, vale la pena servirla en boles especiales. Recuerda que la elección del plato influye en la percepción de un plato en particular. No en vano existen boles para servir especiales con tantas aplicaciones diferentes. Algunos son más adecuados para ensaladas y otros para servir pasta.
Al elegir el recipiente adecuado, además de su tamaño y forma, vale la pena tener en cuenta la combinación de colores. Consideremos si nuestro plato lucirá bien con patrones o si un cuenco de un solo color funcionará mucho mejor. Los platos llanos tienen una gama de colores realmente amplia, por lo que podemos crear composiciones creativas. Para embutidos o quesos, usemos tablas de servir especiales: es una forma elegante de servir, gracias a la cual cada aperitivo luce realmente apetitoso. Añadamos al ingrediente principal, por ejemplo, frambuesas decoradas con menta. Otras frutas, como uvas, trozos de manzana y peras, también combinan bien con los quesos. Para su preparación, resultarán útiles accesorios especiales para frutas y verduras, como un cortador o un afilador. Mientras que una tabla de servir también es una solución perfecta para el sushi que preparamos para los invitados.



Decorando los platos
También podemos usar cubiertos de diseño para decorar los platos. Son especialmente adecuados para aperitivos. Clavemos los tenedores en el queso, los embutidos y las verduras y frutas troceadas. Todo se puede servir no solo en las tablas mencionadas anteriormente, también existe una fuente de aperitivos especial. Usemos cucharas decorativas para las salsas. Hay diferentes tipos de ellas, así que podemos ofrecer a nuestros invitados cucharas especiales de diseño para café o postre. Los platos utilizados para servir pueden cambiar realmente el carácter del plato. Sin embargo, si todavía se pregunta cómo decorar una fuente, a continuación le presentamos nuestra próxima propuesta.




Al servir comidas secas, todo tipo de servilletas, por ejemplo, las bordadas, serán adecuadas para atraer la atención de muchos gourmets. Resultarán perfectas como decoración para fuentes de embutidos; sin embargo, en lugar de una servilleta decorativa, también podemos optar por un plato estampado. La elección es enorme: tanto los platos como las fuentes con diseños originales y artísticos irán bien. Al decidirse por una forma particular de servir, recordemos que a veces vale la pena apostar por formas y patrones inesperados, con los que sin duda sorprenderemos a nuestros invitados. Al preparar aperitivos, también juguemos con su forma: deliciosas carnes dispuestas en rollos o saquitos. Su centro debe enriquecerse con espárragos cocidos u otro relleno que sea de nuestro agrado. Puede haber muchas ideas para decorar platos. Sin embargo, ¡recordemos que el efecto final depende en gran medida de nuestra imaginación!



