Largas, cortas, de colores o naturales. No importa qué tipo de manicura te guste, tus uñas siempre deben estar bien cuidadas, ¡eso nunca pasa de moda! Esta vez no tienes que pedir ayuda a tu esteticista, te mostraremos cómo cuidarlas tú misma. ¡Es hora de tomar las riendas de tus uñas!
Cualquiera puede intentar crear una manicura elegante y duradera en casa. Pero antes de empezar, hay que preparar las uñas correctamente. El primer paso es eliminar cualquier resto de tips, esmalte o acondicionador de tratamientos anteriores. El día anterior, haz una mascarilla acondicionadora para mantenerlas suaves e hidratadas. Si no tienes una mascarilla preparada, puedes hacer una tú misma. Solo necesitas un poco de zumo de limón y la misma cantidad de aceite de oliva. Masajea la mezcla en tus uñas y déjala actuar durante 5 minutos.
No necesitas ninguna habilidad especial para hacer una manicura preciosa tú misma, pero vale la pena tener algunos accesorios de manicura útiles. Empieza con unas tijeras para acortar y dar forma a la placa de la uña. También puedes usar un cortaúñas. Al elegir, guíate por tu propia comodidad.
Las antiestéticas cutículas que se superponen al borde de la uña se pueden quitar con una cuchara cosmética y luego con un práctico cuchillo o unos alicates. Las herramientas afiladas y profesionales protegen tus dedos de los llamados padrastros, que pueden ser dolorosos e incluso causar sangrado.
Ahora es el momento de usar una lima. Esta es la que dará a tus uñas su longitud y forma finales. Al alisar la punta de la lima, evitarás que la placa de la uña se parta. Su cómodo mango y forma ergonómica facilitan su uso.
Todos estos accesorios se pueden comprar por separado o en un práctico y bonito set.


Ahora es el momento de pintar tus uñas con tu color favorito. Antes de aplicar el esmalte, usa un desengrasante (que puede ser un simple quitaesmalte) para aumentar su adherencia. Una capa superior, por otro lado, dará a tus uñas un brillo de cristal y hará que tu manicura dure más tiempo.
Con los guantes de horno, puedes evitar quemaduras dolorosas y cicatrices antiestéticas.
Una manicura bonita luce mejor en unas manos bien cuidadas. Y como sabemos, nuestras manos no tienen una vida fácil. Las tareas diarias y las largas horas en la cocina ciertamente no les hacen ningún favor. Un lavavajillas puede ayudar con la limpieza, pero ¿cómo lidiar con una olla caliente, un pastel en el horno o una sartén al rojo vivo? ¡Solo recuerda usar guantes de horno! Son la mejor protección para la delicada piel de tus manos contra platos calientes y salpicaduras de aceite. Elige entre diseños originales y divertidos y esconde tu cuidada manicura en ellos sin remordimientos.


