¿Aroma en difusor o vela perfumada? ¿Cuál elegir para que nuestro hogar huela de maravilla? ¡Analizamos los usos, ventajas y desventajas de ambos productos!
La aromaterapia es un método terapéutico conocido desde la antigüedad. Se basa en el uso de aceites esenciales naturales con un propósito específico: refrescar, estimular o inducir un estado de relajación. Sobre todo, los aromas de flores, hierbas y semillas tienen un efecto en la psique humana, haciéndola reaccionar de cierta manera; gracias a los aromas, es posible mejorar el estado de ánimo de una manera sencilla. Además, vale la pena saber que algunas fragancias tienen propiedades antisépticas, mientras que otras mejoran significativamente el suministro de sangre al cerebro y estimulan directamente la corteza cerebral.
Las velas perfumadas son un método muy popular para introducir un hermoso aroma en el hogar. Una vela encendida arde durante mucho tiempo y envuelve el interior en un aroma precioso. Sin embargo, es importante recordar usar solo velas hechas de ceras naturales, con mechas de algodón o madera, y aquellas elaboradas con aceites esenciales naturales. Estas velas son ofrecidas por Max Benjamin, Ferm Living, Meraki y Woodwick.


Un difusor de fragancias no es más que aceites esenciales encerrados en un recipiente de vidrio o porcelana, que se liberan a través de las varillas de madera insertadas en él. Hablamos, por supuesto, de difusores que contienen solo aceites naturales; los pulverizadores de baño o los difusores eléctricos suelen contener mezclas de fragancias sintéticas. Para nuestra salud, sin embargo, solo son importantes las fragancias que provienen directamente de la naturaleza: flores, hierbas y frutas. Estas fragancias para el hogar se pueden encontrar en las gamas de Lacrosse, Max Benjamin y Woodwick.

