La mantequera es preciosa. Es pequeña, pero por eso la elegí. Cada vez usamos menos mantequilla, así que ¿por qué iba a estropearse en una grande esperando a ser consumida? El asa de la tapa es estupenda, siempre está brillante y limpia, y combina muy bien con las tazas Rosenthal para el desayuno.
¡¡¡La forma de envasado por la Fábrica de Formas - como siempre impecable - un seis!!! ¡Muy recomendable!