Cruzas la puerta. Las llaves caen suavemente sobre la cómoda y el apartamento respira la tranquilidad que anhelabas durante todo el día. Tu mirada recorre el salón, deteniéndose en la mesa donde, bañada por la luz de la lámpara, te espera: la jarra Reed. Sus paredes de cristal capturan la luz, refractándola en reflejos danzantes que dan vida a todo el interior. Esto es más que solo cristal; es la visión de la diseñadora Monica Förster, quien capturó el ritmo de la naturaleza en su interior. De repente, el espacio adquiere carácter y sientes que estás exactamente donde debes estar.
Ventajas:
- Transparencia cristalina del vidrio, que no obstruye la vista de los tallos, creando la ilusión de que las flores flotan en el aire.
- Una impresionante altura de 50 cm, diseñada para lirios de tallo largo, ramas de magnolia o hierbas altas, que se verían desproporcionadas en jarrones más cortos.
- Forma arquitectónica con planos verticales que refractan la luz como un prisma, proyectando reflejos sutiles y cambiantes en paredes y mesas.
- Una base ancha y estable que, con la solidez del cristal Orrefors, soporta incluso los ramos más pesados y voluminosos, dándote tranquilidad.
- Su naturaleza escultórica convierte el jarrón en un objeto decorativo independiente, que embellece el espacio incluso cuando está vacío.
Un simple acto —colocar una rama recogida durante un paseo en su interior— transforma tu espacio cotidiano en una galería. El juego de luces en sus paredes facetadas será tu espectáculo privado y diario. Eso sí, ten cuidado: otros objetos de tu hogar podrían sentir un poco de envidia por toda la atención que acapara.
Versiones disponibles:- Jarrón Reed 50 cm verde oscuro, Jarrón Reed 50 cm ámbar, Jarrón Reed 50 cm transparente