Cuando un jarrón corriente no es suficiente y tu espacio pide a gritos una declaración audaz, la obra maestra de Frédérick Gautier viene al rescate. El jarrón FCK es pura poesía de hormigón que aporta carácter a cualquier interior.
Ventajas:
- No es solo un jarrón, sino una escultura autónoma que atrae la mirada e intriga con su forma, incluso sin flores.
- Elaborado en hormigón crudo, presume de un carácter industrial único y realza su forma geométrica.
- Inspirado en la arquitectura brutalista, es la elección perfecta para los amantes del diseño modernista y las soluciones poco convencionales.
- Su forma es un juego de opuestos: un bloque macizo contrasta con la delicadeza con la que se pueden disponer flores sutiles o ramas solitarias en su interior.
- La altura óptima de 25,5 cm hace que el jarrón sea estable y exhiba a la perfección tanto arreglos florales altos como bajos.
- Su forma geométrica distintiva significa que no es solo un recipiente para flores, sino también un objeto decorativo independiente para una cómoda, una consola o el suelo.
El jarrón
FCK es más que un objeto: es un manifiesto de estilo. Deja que esta pieza de poesía brutalista se instale en tu hogar y ponga orden cuando menos te lo esperes.