¡Guardar la sal nunca había sido tan fácil y... estético! El contenedor de sal Staub impresiona por su diseño atemporal, moderno y su funcionalidad.
Curiosamente, este pequeño tesoro:
- Está hecho de cerámica, lo que le confiere una durabilidad y un tacto exquisitos.
- Tiene una capacidad de 250 ml, justo lo necesario para tener la sal a mano sin que ocupe demasiado.
- Luce un intenso color rojo que es un verdadero imán para las miradas, ¡un toque de pasión en tu cocina!
- Viene acompañado de una cuchara y una tapa extraíble, para que todo esté siempre en su sitio y a salvo.
- Mantiene la sal seca durante mucho tiempo, evitando esos molestos apelmazamientos. ¡Adiós a los grumos!
- Es apto para el lavavajillas, así que la limpieza será coser y cantar.
Con este contenedor, la sal no solo estará bien guardada, sino que también añadirá un toque de distinción a tu cocina. ¡Un pequeño lujo para el día a día!